En eso que me despierto de repente y estás a mi lado.
Llevaba desde las 9 con las lentillas puestas. Después de la porquería de examen de Arte me fui para Fuengirola. La verdad es que lo único en lo que pensaba desde que me levanté era en volver a verte. Después de aquella discusión, el mal rato y acabar el examen, llegué y te abracé. A pesar de todos los problemas que tenía en ese momento sentí que abrazándote poco a poco iban perdiendo importancia. A veces cuando vengo aquí a desahogarme intento explicar exactamente la situación en la que me encuentro o me encontraba, pero es que cada vez me resulta más complicado. He entrado en esa fase pastelosa que a nadie le gusta pero que para mí es como estar una nube. Supongo que en el fondo todo el mundo quiere estar así y por eso no nos gusta. A mí también me pasaba. Después de darte ese gran abrazo pasamos la tarde juntos. Esas preciosas tardes que aunque simplemente nos piquemos jugando al Candy Crush y al Papa Pear son lo más maravilloso del mundo. A veces te miro sin que te des cuenta. Te miro embobada, sonriendo, pensando como alguien tan bonito y tan bueno se ha podido fijar en mí. Realmente todo parece un sueño. Ese miedo que ambos tenemos... lo pienso en frío y es una tontería. Siempre está el "¿Y si...?". Demasiado negativismo. Los dos somos muy felices y quizá el único problema que tenemos es que ese, que no nos lo creemos. Aunque no puedo negar que tengo miedo de no estar a la altura. Sé que la querías mucho y cuando te escucho hablar de ella o de la cosas que hacíais... temo no poder llegar a más o incluso igualarla. Te quiero y me quieres y eso es lo verdaderamente importante pero hay momentos en los que pienso que nunca seré lo suficientemente buena. Reconozco que es la primera vez que me pasa esto, en este sentido. Cuando estoy contigo siempre yo misma y por primera vez estando con alguien nos hemos reído hasta llorar juntos. Eso nunca me había pasado. Eres el amor de mi vida y pese a todo, no pasa un segundo en que no tenga miedo de que te vayas. Se me pasan muchas cosas por la cabeza. Sí, estoy paranoica pero ¿no es normal? Algunas veces me quedo en silencio, pensativa y un poco decaída. Te tengo al lado y abrazo, te abrazo muy fuerte pero nunca es suficiente. Es como si quisiera meterte dentro de mí para que no te vayas nunca, pero no consigo hacerlo.
No me imagino una vida sin ti. Llámalo locura porque sí, estoy loca. Loca de amor por alguien a quien hace un mes que conocí sí ¿y qué? ¿acaso el amor es cuestión de tiempo? Puede que haga poco tiempo que nos conocemos y que aún nos quede mucho por conocer el uno del otro, pero lo que yo sentí aquel día no lo he sentido nunca por nadie. Te quiero mucho mi niño y estaré a tu lado siempre. Te pido que me prometas que pase lo que pase, nunca me olvidarás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario