Yo solita me lo he buscado. Sí. ¿Por qué? Ahora ya da igual. Y yo que pensaba que no se podía sentir más dolor al enfadarnos. Qué tonta. Ojala pudiera arrancarme la vida para no sentir, pero no, me merezco sufrir, me merezco el dolor, ahora sí, no voy a lamentarlo.
No es mi dolor el que importa ahora. No es nada comparado con el dolor de saber que a ti te también te duele. Pensar que estás triste, solo y enfadado hace que mi mundo deje de tener sentido. No he cumplido lo que prometí. No sólo no he conseguido hacerte feliz sino que además te he echo daño. Me siento el ser más despreciable de la tierra. Sé que el hecho de que yo me sienta así no te afecta, que las cosas las tienes claras por muchos lo sientos que puedan salir de mi boca. Pero qué me queda sino, que me queda sino intentar hacerte sentir mejor aunque sea, que me queda sino pensar que no me odias. Me odias. Yo te quiero y tú me odias, y con razón.
Tus palabras se hundieron en mi como un taladro en una pared de escayola. Pero esta vez, me las merecía. Aún así duelen. Y todo por un error, aparte de haber nacido. Un error que me está costando tu amor, un error que puede hacerme infeliz el resto de mi vida. Maldita Nuria. Maldita seas. Dios, cómo te odio. Te mataría si pudiera. Aunque morir sería demasiado fácil y sencillo. Lo que tienes que hacer es sufrir, morirte de pena, llorar hasta que te quedes deshidratada. Sí, qué peor castigo puede haber.
Las palabras se las lleva el viento. No he estado a altura. Te he mentido y me temo que vas a marcharte. No puedo creerlo. Las verdades ocultas acaban por convertirse en mentiras. Mentiras y más mentiras. Lección de vida. Eres tan inconformista... tenías al chico de tus sueños, te quiera, ¡TE AMABA! joder, te amaba tanto... y lo has estropeado todo, ¡TONTA! ¡MÁS QUE TONTA! ¡¿Por qué no lo pensaste?! ¿POR QUÉ? [...]
A pesar de ser tan imbécil tengo el descaro de pedir perdón, algo imperdonable. Quizá si puedes perdonarme, pero nunca lo olvidarás. Nada volverá a ser como antes. Adiós confianza, adiós.
Si es que no se puede ser más subnormal. No se puede.
Se siente traicionado, engañado. Y tu sólo piensas en abrazarle una última vez, en volver a sentir su olor, en quedarte entre sus brazos, en volver a mirar esos ojos que tanto te han querido.Y TÚ LOS HAS ECHO AÑICOS. Puede que no vuelvas a ver una sonrisa. Tendrías que haberle recordado lo mucho que lo amabas. Supones que ahora no puedes hacer nada, sólo esperar. Esperar que la vida le de a alguien mejor, alguien que le haga feliz. Así podrías volver a sonreír. O quizá no. Puede que ya no me queden ganas de sonreír. Lo he perdido todo. Estoy vacía. No sé a donde debo ir ni lo que debo hacer. Sólo quiero estar a tu lado.
El tiempo lo cura todo y espero que pronto estés bien y vuelvas a ser tú. Que salgas, vivas, te diviertas, te rías, te enamores. Pero como ya te dije, nadie en este mundo te querrá más de lo que yo te quiero. No me olvides nunca amor. Te quiero mucho.
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