Si no llegaba a tiempo, la humanidad estaría acabada.
Di un rodeo estúpido pero necesario para llegar a la calle central donde cientos de personas gritaban y pedían auxilio. Apenas faltaban minutos para que se acabara el mundo si yo no hacía algo para evitarlo. De repente oí mi nombre.
¡Nuria! ¡No puedes hacer esto sola! ¡Te van a matar!
¡Te dije que te quedaras en la estación! A ti se que te van a matar como no regreses a tiempo, ¿estás mal de la cabeza? ¡Tengo que hacerlo!
¿Y si te pasa algo qué eh? ¿Crees que voy a quedarme de brazos cruzados viéndote morir?
Si no lo hago moriremos todos. Tú, yo y toda esta gente. ¿Eso es lo que quieres? ¿Que ya no podamos estar juntos? Haz el favor de volver a la estación.
Si voy a morir no lo haré lejos de ti. Si no lo consigues el mundo se acabará y no pienso morir a menos de un centímetro de ti.suspiré tras su respuesta e hice un amago de sonrisa. Yo tampoco quería morir lejos de él, si es que moría.
Cariño, quiera o no, el destino de la humanidad está en mis manos. Si algo te pasara yo...no me dejó acabar. Me abrazó.
Confío en ti. Podrás hacerlo.susurró. Casi se me saltan las lágrimas. Asentí y empecé de nuevo a correr.
La calle estaba ya prácticamente desierta. Todas las personas habían huido, en vano, pues si no destruía el detonante de nada serviría esconderse o huir lejos. Observé una gran nave negra. A su alrededor muchas naves más pequeñas levitaban a modo de cinturón. Una luz tenue pero colorida salía de su interior desplegándose hacia el cielo y a su vez hacia el centro de la tierra. No fui consciente hasta que no bajé la vista del enorme agujero que había en el suelo. Ocupaba toda al superficie de la nave y de él salía un calor horrible. Analicé las condiciones de la superficie. Muy inestable. El suelo se estaba recalentando. Un robot de tamaño medio equipado con una lanza de luz salió de la nave. Le siguieron cinco más hasta llegar al suelo y empezaron a hablar.
Paso restringido.dijo.
No quiero pasar.dije. Me miró entornando la cabeza y repitió.
Paso restringido, retroceda si no quiere ser eliminado.esto me terminó de sacar de mis casillas.
Vete a la mierda.disparé la luz contra el robot lanzando mis manos hacía él. Calló al suelo en seco. Todos los demás me miraron.
Objetivo peligroso, eliminar de inmediato.Se lanzaron contra mí. Eché a volar como la loca mientras me perseguían. Eran muy rápidos. Comenzaron a disparar con láser... ingenuos. Planeé sobre el edificio más cercano a mayor velocidad, frené en seco sobre el siguiente y la mitad de ellos se estamparon contra los cristales haciéndolos añicos. Los otros continuaban detrás de mí. Pasé por debajo del puente, rodeé la rotonda y cogí una curva cerrada. No tenía tiempo para esto. Me giré en el aire disparándoles en la cabeza y casi me alcanza uno de sus rayos. Bajé hasta el suelo y continué el análisis de la nave. Había que buscarle un punto débil, como si lo viera. Localicé una caja central donde se concentraba la energía que estaban absorbiendo del núcleo central de la tierra. El problema: mil dos cientos cuarenta robots custodiándola. Definitivamente entrar a la nave no era una opción, sería meterse en la boca del lobo, tenía que pensar en otra cosa. Pero ¿qué? llamar su atención no era conveniente pues si salían todos podían hacer daño a toda la gente que se ocultaba en esas calles. Pero tenía que destruirlo. No paraba de darle vueltas a la situación cuando le oí.
Déjame ayudarte.dijo Jorge.
¿Qué cojones...? ¡No! Permití que te quedaras cerca por si las cosas no iban bien pero esto ya es pasarse. Vuelve donde estabas.
¿Crees que porque no soy como tú no puedo hacer nada para salvar el mundo?esa pregunta me dolió bastante. No estaba ni mucho menos diciendo que él fuera menos que yo. Me entristecí.
Sabes que lo único que quiero es que estés bien.dije casi sollozando. Su rostro se relajó y me cogió las manos.
Déjame ayudarte, juntos lo conseguiremos.me quedé callada unos segundos.
Esta bien. Hay que destruir el detonante pero si entro vendrán a por mí y seré un blanco fácil. Si los hago salir muchas personas perderán la vida.
¿No puedes destruirlo desde fuera?
¿Desde fuera?
Sí, ¿en qué parte de la nave se encuentra?
En el segundo piso.
Si lanzaras un rayo ¿conseguirías darle?
Es posible, pero los robots se darían cuenta y acabarían atacándonos.
Utiliza un cebo. Alguien que distraiga a los robots mientras explotas el detonante. No les dará tiempo a reaccionar y podrás eliminarlos.
Son demasiados. Podría hacer un campo de fuerza pero no sé cuánto tiempo lograría aguantarlo. Además ¿a qué clase de cebo te refieres? Ningún ser humano es capaz de hacerle daño a cualquiera de ellos.
No se trata de hacerles daño. ¿Puedes hacer aparecer un lanza cohetes?
A ti se te va la cabeza.
Oh vamos, sabes que es una buena idea. Lanzaré varios cohetes a diferentes puntos de la nave, alguno cerca del detonante para que te sea más fácil. Los robots no sabrán de dónde vienen y buscarán su procedencia. Me esconderé antes de que me encuentren. Quédate detrás de aquellos coches y cuando no se den cuenta, dispara.
Jorge, no quiero hacer esto.
Puedes hacerlo, vamos, no tenemos alternativa.
Y si...
... no me va a pasar nada.
Eso no lo sabes.
Sí lo sé. Porque estamos juntos y estando juntos, no tenemos nada que temer. Vamos,le miré intentando parecer tranquila aunque en el fondo me podían los nervios.crea el lanza cohetes.respiré profundamente, concentré la energía y apareció en mis manos el lanza cohetes.
Cógelo y ten cuidado.
Lo tendré.
Primera parte acabada!
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