jueves, 21 de marzo de 2013

Coche amarillo

En eso que cruzas una calle y ahí está. Aparcado, esperando un semáforo o circulando por la carretera. Un coche amarillo. Aparecen cuando menos te lo esperas y en muchas ocasiones desaparecen al instante. Son sutiles y silenciosos, pero a la vez llamativos y despampanantes. No hay día en que no puedas ver uno pero, si te lo propones, desaparecerán para dejarte por mentiroso. Hay dos opciones: o el color amarillo está muy de moda o cada día que pasa hay más trolls en el mundo.

Pero claro ¿cuál es la gracia? ¿por qué el color amarillo? Un guantazo, una ostia... como quieras llamarlo. En realidad nunca he sabido por qué se hace esto ni que utilidad tiene. Lo único que sé es que cada vez que veo un coche amarillo el primero que tenga al lado se lleva el guantazo. IMPORTANTE: Alguien me dijo que si no te limpian después del golpe, te pueden seguir pegando.

Nadie sabe de dónde vienen ni a dónde van. Simplemente están ahí, esperando a ser descubiertos. Supongo que es por alguna razón secreta y amarillenta. Muchos pueden pensar que se trata de un simple juego de niños, otros que es una auténtica gilipollez. No saben que es mucho más que eso. Cada coche amarillo es un sueño que navega por nuestra ciudad impaciente de ser cumplido. Son sueños perdidos, encontrados, solitarios, aventureros, luchadores, platónicos. Intento creer que mis sueños van en alguno de esos coches y, que algún día, todos serán cumplidos.

Firmado: un coche amarillo.


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