jueves, 17 de febrero de 2011

El gran viernes

"El truco para chuparla bien, no es hacerlo más lento o más rápido... sino hacerlo con vicio"



Mañana es viernes. El gran viernes. No veo el momento de acabar el examen de latín e irme a mi casa. Aunque resulte molesto, la campana del instituto me parece a última el más bello de los sonidos que ha podido crear el hombre. Saldré con la mochila más pesada de la semana, con todos y cada uno de los malditos libros que cada viernes debo llevar a clase... y parezco la única que se los lleva todos, con lo que pesa el diccionario de latín. ¡Pero todo lo demás no importa! No importa porque mañana es viernes, nuestro viernes. Mañana no será un viernes cualquiera, no, no lo será. No lo será porque verle convierte cada día en un gran día, en un día esperado, maravilloso y más aún a este viernes. He ido a ver muchas películas al cine, de hecho hace años coleccionaba entradas de cine, las pegaba con fiso en un libreta. Deje de hacerlo basicamente porque al tiempo me di cuenta de que se borraban las palabras de las entradas y se quedaban blancas... así que cada película esta guardada en mi memoria. La de mañana no es un película más, no por la película en sí, sino porque es la primera vez que voy con él. Nuestra primera vez. Nuestro primer cine. Para mí es una fecha a apuntar. Ojalá todos los días fueran viernes para repetir una y otra vez el momento en que nos vemos en nuestro quiosco de quedar. No cambiaría ese momento por nada, ya forma parte de mis recuerdos. La verdad es que me apetece bastante ver la película, pero más me apetece verla con él. Cada día le quiero más. Tanto, tanto, tanto, tanto... que hasta me duele. Ansío que llegue ya el viernes. Quiero verte ya.

fffffffff




Y en ese momento se escuchó: "carpe diem".

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