"Cuando te acarician suavemente, tu cuerpo se relaja, sientes escalofríos y tu cerebro reacciona provocandote un incontrolable placer, casi tanto, como cuando comes Chocolate Valor."
El placer... ¿a quién no le gusta? Probablemente, de las mejores sensaciones que hay en el mundo. Casi imposible de explicar, la propia palabra en sí lo dice todo: P L A C E R.
Todos lo hemos sentido, algunos más que otros, por una cosa o por otra, es algo que nos hace sentirnos bien. Pero para mí hay algo más agradable incluso que mi propio placer, su placer. Hacerle disfrutar, sacarle un suspiro, una mirada, un gesto, una palabra. Disfruto igual o quizás más cuando él disfruta. Es una sensación diferente, pero igualmente placentera. El saber lo que una persona puede provocar en otra, hace que todo se vuelva casi mágico. ¿Cómo es posible? No lo sé, pero me encanta. Me encanta él, directamente. Cuando me mira, me toca, me besa, me habla... me hace sentir especial. Como no, indescriptiblemente indescriptible.
Es como comer chocolate. El chocolate es lo segundo que más me gusta en la vida. Es un vicio. Su sabor, su textura... de cualquier manera me lo como. Lo necesito. No quiero que se acabe cuando lo derrito en mi boca, intento disfrutarlo en cada segundo. Es una sensación sin la que no podría vivir. Adoro al chocolate!
Es obvio qué es lo primero que me gusta comer. Y eso si que no se acaba nunca, por suerte.

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