Mi primer San Valentín. El sitio perfecto, el día perfecto, el segundo perfecto, el gesto perfecto, el beso perfecto, la mirada perfecta, la persona perfecta. Todo era perfecto. Todo, menos la verdad. A veces necesitamos escuchar cualquier palabra para olvidar la realidad y pensar que nuestra realidad es la verdadera, pero no es así. Todo era casi perfecto, si no fuera porque se la verdad y la verdad, es que no me quieres. No me has querido ni me querrás. No te culpo. Haces lo posible para hacerme sentir bien y yo intento que el simple hecho de que no sientas lo mismo no me afecte, pero es imposible. No dejo de ser consciente en cada minuto que estamos juntos, aunque pueda irme cuando yo quiera a mi verdad y ser feliz no siempre resulta tan efectivo. Día especial, como para todos los 'enamorados'. El amor no correspondido es el dolor más grande que se puede tener ya que no hay nada que cure al corazón, exceptuando el tiempo pero de eso tengo poco. Mi corazón no puede soportarlo, a veces se rompe solo y se autoreconstruye, a veces no late, a veces pide compasión, pero lo que es rendirse no se ha rendido nunca. Razones para vivir hay pocas, a mí también me gustaría saber porque estamos aquí, si solo hemos venido a sufrir. Pero a mí solo me basta tener una para seguir respirando y eres tú. Lo peor, que lo sabes. Sabes que dependo de ti y de todo lo que hagas. No me considero una persona emocionalmente fuerte sino todo lo contrario pero aún así hay que tener fuerza de voluntad para aguantar la presión a la que me veo sometida en numerosas ocasiones. Resulta difícil pero el hecho de pensar en tu presencia me da fuerzas para seguir adelante. No te voy a pedir nada y mucho menos que me quieras, solo me haría feliz tu felicidad. Compartir este día contigo, de esta manera, ha sido la experencia más... increíble que he vivido nunca. Jamás me lo imaginé tan, perfecto. Que en la vida existen las segundas oportunidades, yo me conformaría con tener la primera. Gracias.
domingo, 13 de febrero de 2011
San Valentín
Mi primer San Valentín. El sitio perfecto, el día perfecto, el segundo perfecto, el gesto perfecto, el beso perfecto, la mirada perfecta, la persona perfecta. Todo era perfecto. Todo, menos la verdad. A veces necesitamos escuchar cualquier palabra para olvidar la realidad y pensar que nuestra realidad es la verdadera, pero no es así. Todo era casi perfecto, si no fuera porque se la verdad y la verdad, es que no me quieres. No me has querido ni me querrás. No te culpo. Haces lo posible para hacerme sentir bien y yo intento que el simple hecho de que no sientas lo mismo no me afecte, pero es imposible. No dejo de ser consciente en cada minuto que estamos juntos, aunque pueda irme cuando yo quiera a mi verdad y ser feliz no siempre resulta tan efectivo. Día especial, como para todos los 'enamorados'. El amor no correspondido es el dolor más grande que se puede tener ya que no hay nada que cure al corazón, exceptuando el tiempo pero de eso tengo poco. Mi corazón no puede soportarlo, a veces se rompe solo y se autoreconstruye, a veces no late, a veces pide compasión, pero lo que es rendirse no se ha rendido nunca. Razones para vivir hay pocas, a mí también me gustaría saber porque estamos aquí, si solo hemos venido a sufrir. Pero a mí solo me basta tener una para seguir respirando y eres tú. Lo peor, que lo sabes. Sabes que dependo de ti y de todo lo que hagas. No me considero una persona emocionalmente fuerte sino todo lo contrario pero aún así hay que tener fuerza de voluntad para aguantar la presión a la que me veo sometida en numerosas ocasiones. Resulta difícil pero el hecho de pensar en tu presencia me da fuerzas para seguir adelante. No te voy a pedir nada y mucho menos que me quieras, solo me haría feliz tu felicidad. Compartir este día contigo, de esta manera, ha sido la experencia más... increíble que he vivido nunca. Jamás me lo imaginé tan, perfecto. Que en la vida existen las segundas oportunidades, yo me conformaría con tener la primera. Gracias.
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